Todos somos peatones, aunque sea de vez en cuando. Camina con precaución pero sin miedo, compañero. Descarga tus derechos, conoce tus obligaciones. Que los automovilistas no se pasen de lanza contigo y, si es el caso, aplícales una multa por no saber conducir. Las leyes son de todos y las calles también, ¡úsalas como más te convenga!